¿Qué hacer si una persona tiene un ACV durante la noche?
Autor: Giovana Fermat Roldán

El accidente cerebrovascular (ACV) es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial, y su aparición puede ser repentina y devastadora. Si bien muchos ACV ocurren durante el día, también es posible que sucedan por la noche, lo que presenta un desafío particular tanto para la persona afectada como para los familiares que puedan estar cerca. Como neurólogo especializado en la atención de ACV, es fundamental entender cómo reconocer los signos de un ACV durante la noche y qué pasos seguir para brindarle la mejor atención posible.
¿Cómo saber si alguien está sufriendo un ACV por la noche?
Los síntomas de un ACV suelen ser rápidos y evidentes, pero durante la noche, la persona puede no ser capaz de describir lo que está sintiendo, lo que hace más difícil identificar el problema. Algunos signos comunes incluyen:
- Debilidad repentina o adormecimiento en la cara, brazo o pierna, especialmente en un solo lado del cuerpo.
- Dificultad para hablar o comprender el lenguaje, como confusión al intentar formar palabras o frases.
- Pérdida de visión o visión borrosa en uno o ambos ojos.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, que puede ser acompañada de náuseas y vómitos.
- Mareos o pérdida de equilibrio y coordinación.
- Confusión o problemas para entender el entorno.
Si se sospecha de un ACV durante la noche, es importante actuar con rapidez. Recuerda que el tratamiento temprano es crucial para mejorar las probabilidades de recuperación.
Pasos a seguir si una persona está teniendo un ACV en la noche
- Evaluar los síntomas rápidamente: Si la persona muestra alguno de los síntomas mencionados, trata de evaluarlos sin moverla. Observa si existe debilidad en un lado del cuerpo, problemas para hablar o para entender. La rapidez en la identificación es clave.
- Llamar a emergencias inmediatamente: Si sospechas que alguien está sufriendo un ACV, no dudes en llamar a los servicios de emergencia (911 o el número local de urgencias). Es fundamental que la persona reciba atención médica lo antes posible. El tratamiento para un ACV es más efectivo dentro de las primeras 3 a 4 horas de los primeros síntomas, por lo que no hay tiempo que perder.
- Mantener a la persona tranquila y cómoda: Mientras esperas a los servicios médicos, asegúrate de que la persona se encuentre en una posición segura. Si está consciente, debe mantenerse recostada en una posición cómoda, preferiblemente con la cabeza elevada ligeramente para evitar que se atragante si está desorientada o tiene dificultad para tragar.
- Evitar darle comida o agua: No le des nada de comer, beber ni medicamentos a la persona, ya que en un ACV es posible que tenga dificultades para tragar, lo que puede causar asfixia o complicar aún más la situación.
- Recopilar información para los médicos: Los médicos necesitarán información precisa para decidir el tratamiento adecuado. Si es posible, toma nota de la hora exacta en que comenzaron los síntomas. Esto es crucial, ya que los tratamientos para un ACV dependen del tiempo transcurrido desde su inicio.

¿Cómo funciona la escala FAST en estos casos?
La escala FAST es una herramienta sencilla y muy útil para reconocer rápidamente los síntomas de un accidente cerebrovascular (ACV). Esta escala ayuda a identificar los signos de un ACV y facilita la toma de decisiones rápidas, lo cual es crucial para la intervención temprana y el tratamiento adecuado. Dado que el tiempo es un factor determinante en el pronóstico de las personas que sufren un ACV, conocer la escala FAST puede marcar la diferencia entre una recuperación exitosa y secuelas graves.
¿Qué significa FAST?
La palabra FAST es un acrónimo en inglés que representa los cuatro signos principales que pueden indicar un ACV:
- F (Face) – Cara
La primera letra de la escala hace referencia a la asimetría facial. Si se le pide a la persona que sonría, es importante observar si la sonrisa es desigual o si un lado de la cara se cae. La debilidad en un lado de la cara es uno de los síntomas más comunes de un ACV, y este signo se puede notar rápidamente.
- A (Arms) – Brazos
La segunda letra hace referencia a la debilidad o entumecimiento en los brazos. Se debe pedir a la persona que levante ambos brazos al mismo tiempo. Si uno de los brazos cae más rápidamente o no puede elevarse, puede indicar que hay debilidad o parálisis en ese lado del cuerpo debido al ACV.
- S (Speech) – Habla
La tercera letra se refiere a los problemas del habla. Se le debe pedir a la persona que repita una frase sencilla. Si la persona tiene dificultad para hablar o suena confusa, arrastrada o ininteligible, esto puede ser un indicio de que un ACV está afectando la parte del cerebro relacionada con el lenguaje. Los trastornos del habla son comunes durante un ACV, debido a que las áreas cerebrales encargadas de la comprensión y producción del lenguaje pueden verse afectadas.
- T (Time) – Tiempo
La última letra enfatiza la importancia del tiempo. Si cualquier de los síntomas anteriores está presente, es esencial actuar rápidamente. El tiempo es crucial para determinar el tipo de tratamiento que se podrá ofrecer, y cada minuto cuenta. Un tratamiento rápido puede ayudar a reducir el daño cerebral y mejorar el pronóstico del paciente. Por lo tanto, es fundamental llamar a los servicios de emergencia inmediatamente si se sospecha de un ACV.
¿Por qué es tan importante actuar rápido?
El ACV se produce cuando hay una interrupción en el flujo sanguíneo al cerebro, lo que daña las células cerebrales. Dependiendo del tipo de ACV (isquémico o hemorrágico), los tratamientos pueden variar, pero en general, cuanto más rápido se inicie el tratamiento, menores serán los daños cerebrales a largo plazo.
En el caso de los ACV isquémicos (causados por un coágulo), se pueden administrar medicamentos que disuelvan el coágulo o procedimientos para restaurar el flujo sanguíneo. En los ACV hemorrágicos (causados por una hemorragia cerebral), la intervención quirúrgica puede ser necesaria. Sin embargo, el factor común en ambos tipos de ACV es el tiempo.
¿Qué se puede hacer para prevenir un ACV durante la noche?
Si bien no siempre es posible prevenir un ACV, existen ciertas prácticas que ayudan a reducir los factores de riesgo. Mantenerse dentro de un estilo de vida saludable, controlar la hipertensión arterial, evitar el consumo excesivo de alcohol, no fumar, mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y controlar condiciones como la diabetes o el colesterol alto son claves en la prevención.
Conclusión
El ACV es una emergencia médica que no debe ser tomada a la ligera, y más aún cuando ocurre durante la noche, cuando la persona puede no ser capaz de pedir ayuda. Actuar rápidamente puede marcar la diferencia entre una recuperación exitosa y secuelas permanentes. Si sospechas que alguien está sufriendo un ACV, no dudes en buscar ayuda médica inmediatamente. El tiempo es esencial, y con una respuesta rápida y apropiada, las posibilidades de recuperación aumentan significativamente.
Recuerda que si bien algunos factores no se pueden controlar, llevar un estilo de vida saludable y estar informado sobre los síntomas y el manejo del ACV es una de las mejores formas de proteger la salud cerebral a largo plazo.
