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Problemas de deglución tras un ACV y cómo abordarlos

Autor: Giovana Fermat Roldán

Problemas de deglución tras un ACV y cómo abordarlos

La deglución, o el acto de tragar, es una función que damos por sentada hasta que algo interfiere con ella. Después de un accidente cerebrovascular (ACV), muchas personas experimentan problemas para deglutir, una condición conocida como disfagia post-ACV.

Este trastorno no solo afecta la calidad de vida, sino que también puede poner en riesgo la salud del paciente al aumentar la probabilidad de infecciones pulmonares, desnutrición y deshidratación. Afortunadamente, existen estrategias efectivas para abordar este desafío.

¿Por qué Ocurre la Disfagia Post-ACV?

La disfagia se desarrolla cuando un ACV afecta las áreas del cerebro responsables de coordinar los músculos implicados en la deglución. Esto puede ocurrir si el daño cerebral se localiza en el tronco encefálico, el cual controla directamente estos movimientos, o en las áreas corticales superiores que planifican y supervisan la acción.

Los síntomas incluyen:

  • Dificultad para iniciar la deglución.
  • Tos o asfixia durante las comidas.
  • Sensación de que los alimentos quedan atrapados en la garganta.
  • Cambios en la voz después de tragar, como una voz “húmeda”.

Evaluación de la Disfagia

La identificación temprana de la disfagia es crucial. Los métodos de evaluación incluyen:

  • Examen clínico: Un logopeda o un médico especializado evalúa la capacidad del paciente para tragar líquidos y alimentos sólidos.
  • Estudio de videofluoroscopía: Un examen con rayos X que permite observar en tiempo real el proceso de deglución.
  • Fibroendoscopia de la deglución: Utiliza una cámara para examinar la garganta y la función de los músculos implicados.

Abordaje Multidisciplinario

La intervención efectiva requiere un equipo multidisciplinario que puede incluir neurólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y nutricionistas. A continuación, se describen las estrategias principales:

Modificación de la Dieta:

  • Los alimentos y líquidos pueden ser adaptados para facilitar su paso por la garganta. Por ejemplo, se pueden espesar los líquidos o triturar los alimentos sólidos.
  • Las dietas específicas, como purés o alimentos blandos, reducen el riesgo de aspiración.

Ejercicios de Rehabilitación:

  • Ejercicios para fortalecer los músculos de la garganta y mejorar la coordinación.
  • Técnicas como la maniobra de Mendelsohn o el ejercicio de Masako, diseñadas para mejorar el control durante la deglución.

Técnicas Compensatorias:

  • Cambiar la postura al comer, como inclinar la cabeza hacia adelante, puede facilitar el tránsito de los alimentos.
  • Dividir las comidas en porciones pequeñas y masticar lentamente.

Estimulación Eléctrica Funcional:

  • En algunos casos, se utiliza estimulación eléctrica para activar los músculos de la garganta y mejorar la deglución.

Prevención de Complicaciones:

  • Supervisión constante durante las comidas para evitar el riesgo de aspiración.
  • Uso de alimentación por sonda en casos graves, mientras se trabaja en la recuperación de la deglución.

Pronóstico y Recuperación

El tiempo de recuperación varía de un paciente a otro y depende de la gravedad del ACV y el alcance del daño cerebral. Muchas personas experimentan mejoras significativas con terapia constante y personalizada. En algunos casos, la disfagia puede persistir de forma crónica, lo que requiere ajustes a largo plazo en el estilo de vida.

Causas Más Comunes de Infarto Cerebral

Un infarto cerebral, también conocido como accidente cerebrovascular isquémico, ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe, lo que provoca daño en las células cerebrales. Este tipo de ACV representa alrededor del 85% de los accidentes cerebrovasculares y puede deberse a varias causas subyacentes. Comprenderlas es fundamental para prevenir este evento potencialmente devastador.

1. Aterosclerosis

La aterosclerosis es una de las principales causas de infarto cerebral. Se caracteriza por la acumulación de placas de grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias.

  • Cómo afecta:

Las arterias se estrechan y endurecen, lo que dificulta el flujo sanguíneo. Si una placa se rompe, puede formar un coágulo que bloquea completamente la arteria cerebral.

  • Factores de riesgo:

Fumar, colesterol alto, hipertensión arterial y diabetes.

2. Trombosis

La trombosis ocurre cuando se forma un coágulo de sangre directamente en una arteria cerebral estrechada por la aterosclerosis.

  • Características:

Este proceso suele ser más común en personas mayores y ocurre frecuentemente durante la noche o al despertar.

  • Riesgo asociado:

La falta de flujo sanguíneo prolongada puede dañar irreversiblemente el tejido cerebral.

3. Embolia Cerebral

Una embolia cerebral sucede cuando un coágulo o fragmento de material (como grasa o aire) se forma en otra parte del cuerpo, usualmente el corazón, y viaja al cerebro, donde bloquea una arteria.

  • Relación con enfermedades:

La fibrilación auricular, un tipo de arritmia cardíaca, es una causa común de embolias cerebrales debido a la formación de coágulos en el corazón.

4. Hipertensión Arterial

La presión arterial alta es un factor de riesgo principal para todos los tipos de accidente cerebrovascular.

  • Cómo contribuye:

Puede causar daño a las paredes arteriales, promoviendo la formación de placas y aumentando el riesgo de ruptura o bloqueo de los vasos sanguíneos.

  • Importancia:

Aproximadamente el 50% de los pacientes con infarto cerebral tienen antecedentes de hipertensión no controlada.

5. Enfermedad de Pequeños Vasos

Este tipo de enfermedad afecta las pequeñas arterias dentro del cerebro.

  • Causa principal:

Suele ser el resultado de hipertensión crónica, diabetes o envejecimiento.

  • Impacto:

Los vasos dañados no pueden mantener un flujo sanguíneo adecuado, lo que lleva a infartos lacunares (pequeños infartos profundos en el cerebro).

6. Problemas Cardíacos

Las condiciones cardíacas pueden ser una fuente importante de coágulos que conducen a un infarto cerebral.

Enfermedades comunes:

  • Fibrilación auricular: Produce coágulos en las cavidades superiores del corazón.
  • Infarto al miocardio reciente: Puede desencadenar la formación de trombos en el corazón.
  • Endocarditis infecciosa: Una infección de las válvulas del corazón que puede liberar fragmentos infecciosos hacia el cerebro.

7. Diabetes Mellitus

La diabetes contribuye al daño de los vasos sanguíneos y acelera la formación de aterosclerosis.

  • Relación con el infarto cerebral:

Las personas con diabetes tienen un riesgo significativamente mayor de padecer un ACV, especialmente si no controlan sus niveles de azúcar en sangre.

8. Estilo de Vida Poco Saludable

Varios hábitos no saludables pueden incrementar el riesgo de un infarto cerebral:

  • Tabaquismo:

Daño directo a las arterias y aumento de la formación de coágulos.

  • Dieta poco equilibrada:

Altos niveles de grasas saturadas, colesterol y sodio contribuyen al daño vascular.

  • Sedentarismo:

Incrementa el riesgo de obesidad, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

9. Condiciones Genéticas o Hereditarias

Algunas personas tienen predisposición genética a trastornos de coagulación que pueden aumentar el riesgo de infarto cerebral, como la trombofilia o el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos.

10. Uso de Drogas y Alcohol

El consumo excesivo de alcohol y el uso de drogas como cocaína o anfetaminas pueden causar vasoespasmo, daño vascular y aumento súbito de la presión arterial, desencadenando un infarto cerebral.

La mayoría de las causas de infarto cerebral están relacionadas con factores de riesgo modificables. Controlar la presión arterial, mantener un estilo de vida saludable y tratar afecciones subyacentes como la fibrilación auricular o la diabetes son pasos esenciales para prevenir un evento cerebrovascular. Identificar y tratar a tiempo las condiciones predisponentes puede salvar vidas y evitar discapacidades graves.

Conclusión

Los problemas de deglución después de un ACV son un desafío que puede gestionarse con un enfoque integral y adecuado. La detección temprana y el tratamiento personalizado no solo ayudan a prevenir complicaciones graves, sino que también devuelven al paciente la posibilidad de disfrutar una parte fundamental de la vida: el acto de comer.

Si tú o un ser querido enfrenta problemas de deglución después de un ACV, no dudes en buscar ayuda especializada. La intervención adecuada puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida y la recuperación.