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Cuándo iniciar rehabilitación después de un infarto cerebral

Autor: Giovana Fermat Roldán

Cuándo iniciar rehabilitación después de un infarto cerebral

El proceso de rehabilitación está indicado ante accidentes cerebrovasculares estables o establecidos y se ha de iniciar de forma precoz. Se considera accidente cerebrovascular estable si la clínica permanece sin cambios más de 24 horas para los de territorio carotídeo y más de 72 horas para los vertebrobasilares.

El accidente cerebrovascular establecido o permanente se considera a las tres semanas.

Es muy importante empezar la fisioterapia lo antes posible, ya que es un factor relevante para la recuperación del paciente.

Los objetivos generales en el tratamiento del accidente cerebrovascular estabilizado son:

  • Prevenir y tratar las posibles complicaciones.
  • Mantener y/o recuperar las funciones orgánicas.
  • Restablecer las capacidades funcionales perdidas.
  • Adaptar las funciones residuales.

¿Qué es el accidente cerebrovascular?

La palabra ICTUS procede del latín y significa “golpe”, “ataque”.

El Ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. También se le conoce como Accidente Cerebro Vascular (AVC), embolia o trombosis. Se produce por la disminución u obstrucción del flujo sanguíneo. La sangre no llega al cerebro en la cantidad necesaria y, como consecuencia, las células nerviosas no reciben oxígeno y dejan de funcionar.

¿Qué tipos de Accidentes Cerebrovasculares existen?

Ictus Isquémico: Cuando el flujo sanguíneo se interrumpe por una obstrucción en un vaso sanguíneo (Trombo).

  • Ictus Hemorrágico:

Cuando un vaso sanguíneo se rompe causando un sangrado dentro del cerebro.

  • Ataque Isquémico Transitorio:

Se produce por la interrupción del flujo sanguíneo, de manera temporal, los síntomas duran pocos minutos y el paciente se recupera totalmente en menos de 24 horas. Esto incrementa el riesgo de padecer un Ictus y es también una urgencia médica.

Síntomas más frecuentes en el ictus

Los síntomas de un Ictus pueden variar considerablemente en función de la región del cerebro que se haya dañado, dando lugar a la alteración de unas u otras funciones.

 Los principales signos de alarma son los siguientes:

  • Pérdida brusca de movimientos o debilidad de los miembros, con sensación de hormigueo o acorchamiento en cara, brazos, piernas.
  • Pérdida repentina de visión, en uno o en ambos ojos.
  • Dolor de cabeza repentino, sin causa aparente.
  • Dificultad en el habla, balbuceo, incapacidad de encontrar palabras o no comprender lo que otros dicen.
  • Problemas repentinos al caminar o pérdida de equilibrio.
  • Acorchamiento de cara, brazo o piernas.
  • Dificultad para tragar.

Tratamiento de rehabilitación más utilizado

Dentro de la fisioterapia, se deberá realizar una valoración exhaustiva para poder identificar cuáles son las discapacidades y necesidades del paciente. Esta exploración incluye un examen cognitivo, una evaluación de las habilidades funcionales* y una valoración del sistema somato sensorial y músculo esquelético.

Los datos resultantes de la exploración serán registrados en una historia clínica. Conforme a esta minuciosa valoración, se elaborarán los objetivos específicos para cada paciente de forma individualizada y se establecerán las metas a corto, medio y largo plazo.

Durante el tratamiento, se miden los resultados para comparar la evolución del paciente respecto a la evaluación inicial.

El tratamiento se basará en una serie de técnicas encaminadas a mejorar los déficits ocasionados. Mediante la estimulación, los fisioterapeutas tratan las diferentes alteraciones del paciente basándonos en el concepto de plasticidad neuronal.

La plasticidad neuronal es la capacidad adaptativa del Sistema Nervioso para minimizar los efectos de las lesiones a través de la modificación de su propia organización estructural y funcional.

Sesiones terapéuticas

Es muy importante señalar que una evolución favorable no va a depender exclusivamente de las sesiones terapéuticas que reciba el paciente sino de cómo pasé las horas restantes del día, incluida la posición en la que duerma durante la noche. Si se adoptan posturas anormales en períodos prolongados, se aumentará el tono muscular y se perderá amplitud articular.

Por lo tanto, la reeducación deberá aplicarse 24 horas al día para lograr el éxito del tratamiento. Las indicaciones que se describen se van a poner en práctica en el estadio de coma y/o hemiplejia flácida. Habrá que valorar al paciente y determinar, según su estado, si dichas indicaciones van a ser también necesarias en los estadios posteriores.

Movilidad en la cama y sus fases

a)  Fase aguda (sin participación del paciente):

En la fase aguda, la mayoría de las veces el paciente no será capaz de participar activamente en los cambios posturales, por lo que un cuidador deberá realizar el cambio de posición cada 3 o 4 horas.

b)  Fase subaguda (con participación del paciente):

Cuando el paciente va mejorando y puede colaborar de forma activa, se recomienda el volteo además de para cambiar de posición en la cama, como ejercicio, ya que estimula las reacciones y actividad de todo el cuerpo.